La primavera astronómica de 2025 comienza hoy, día 20 de marzo, a esta hora, las 10:02, hora oficial peninsular en España, según los cálculos del Observatorio Astronómico Nacional. La nueva estación arranca con el equinoccio primaveral y durará 92 días y 18 horas, hasta el próximo 21 de junio, cuando se producirá el solsticio de verano.
Los Reyes Magos en el Belén del Ayuntamiento de Valladolid. Fotografía propia.
BALTASAR: ¡Dios vos salve, señor!; ¿sodes vos estrellero? Decidme la verdad, de vos saberlo quiero.
GASPAR: ¿Vedes tal maravilla? Nacida es una estrella.
MELCHOR: Nacido es el Criador, que de las gentes es señor.
BALTASAR: Iré, lo adoraré.
GASPAR: Yo otrosí rogar lo he.
(A los otros dos)
MELCHOR: Señores, ¿a cuál tierra queredes andar? ¿Queredes ir conmigo al Criador rogar? ¿Habedes lo veído? Yo lo voy [a] adorar.
GASPAR: Nos imos otrosí, si le podremos fallar.
MELCHOR: Andemos tras la estrella, veremos el lugar.
BALTASAR: ¿Cómo podremos probar si es hombre mortal o si es rey de tierra o si celestial?
MELCHOR: ¿Queredes bien saber cómo lo sabremos? Oro, mirra, incienso a él ofreceremos; si fuere rey de tierra, el oro querrá; si fuere hombre mortal, la mirra tomará; si rey celestial, estos dos dejará, tomará el incienso quel’ pertenecerá.
El lugar común de la filosofía moral y de la lírica que con más insistencia aparece es el de cómo se va el tiempo, de cómo se hunden los años en la eternidad de lo pasado.
Todos los hombres descubren a cierta edad que se can haciendo viejos, así como descubrimos cada año —¡Oh! Portento de observación!— que empiezan a alargarse los días al entrar en una estación de él, y que al entrar en la opuesta, seis meses después, empiezan a acortarse.
Esto de cómo se va el tiempo sin remedio y de cómo en su andar lo deforma y transforma todo, es meditación para los días todos del año; pero parece que los hombres hemos consagrado a ella en especial el último de él y el primero del año siguiente, o cómo se viene el tiempo. Y se viene como se va, sin sentirlo. Y basta de perogulladas.
¿Somos los mismos de hace dos, ocho, veinte años?
Miguel de Unamuno Al correr los años
¿SOMOS LOS MISMOS DEL AÑO PASADO?
¿Somos los mismos del año pasado? ¡Ya basta de perogulladas! Como decía Horacio (Odas II, 14) y que también menciona Unamuno en su obra: Eheu fugaces, Poetume, Postume, labuntur anni… (¡Ay! Póstumo, Póstumo, fugaces los años se van en un suspiro). Así que dejemos de reconcomernos el coco y dejemos que los años que pasan fugaces no encuentren, en todo caso, no los mismos del año anterior, sino mejores.
Va cayendo la noche: La bruma ha bajado a los montes el cielo: Una lluvia menuda y monótona humedece los árboles secos. El rumor de sus gotas penetra hasta el fondo sagrado del pecho, donde el alma, dulcísima, esconde su perfume de amor y recuerdos. ¡Cómo cae la bruma en el alma! ¡Qué tristeza de vagos misterios en sus nieblas heladas esconden esas tardes sin sol ni luceros! En las tardes de rosas y brisas los dolores se olvidan, riendo, y las penas glaciales se ocultan tras los ojos radiantes de fuego. Cuando el frío desciende a la tierra, inundando las frentes de invierno, se reflejan las almas marchitas a través de los pálidos cuerpos. Y hay un algo de pena insondable en los ojos sin lumbre del cielo, y las largas miradas se pierden en la nada sin fe de los sueños. La nostalgia, tristísima, arroja en las almas su amargo silencio, Y los niños se duermen soñando con ladrones y lobos hambrientos. Los jardines se mueren de frío; en sus largos caminos desiertos no hay rosales cubiertos de rosas, no hay sonrisas, suspiros ni besos. ¡Como cae la bruma en el alma perfumada de amor y recuerdos! ¡Cuántas almas se van de la vida estas tardes sin sol ni luceros!
El pasado 15 de diciembre tuve el honor de compartir micrófono con Óscar Fábrega y Raquel Berenguel en su programa Tempus Fugit, hablando de la Navidad de una forma distinta, contando historias, leyendas, costumbres y curiosidades de varios animales relacionados con ella, con la Navidad católica, pero también con las fiestas navideñas y sus costumbres sociales, en definitiva, hablando de UNAS NAVIDADES ANIMALES.
Óscar y Raquel se interesearon por algunos animales navideños que ya han protagonizado epígrafes en algunos de mis libros, como La Historia desde el Helicon: Los Bovidae (Amazón, 2018), De Toros y Dioses (Guante Blanco, 2021) y Animales que cuentan (en) la historia (Cydonia, 2024), escrito en colaboración con Javier Ramos, además de algún adelanto del que esperamos será la continuación de este último.
Empezamos por el Toro y su vinculación con el Mitraísmo romano, un culto mistérico que también tenía su día grande en el 25 de diciembre, fecha supuesta del nacimiento de su dios Mitra. Por supuesto hablamos de Mula y el Buey, dos animales presentes en el nacimiento de Jesús, que es lo que celebra la Navidad, o tal vez no, como afirmó en su libro Joseph Ratzinger (el que fuera papa Benedicto XVI). Y de otros animales presentes en ese acontecimiento fundador de nuestra era, como fueron las ovejas,los patos, los camellos de los Reyes Magos y el gallo, que cantó justó cuando nacía el niño y en cuyo honor se sigue celebrando la tradicional Misa del Gallo de Nochebuena.
Continuamos con los animales que tradicionalmente encontramos en las mesas navideñas de medio mundo, desde el Pavo norteamericano a las ricas viandas de estas latitudes, como el Cordero, el Cochinillo, la Pularda, los Picantones y los Mariscos. Pero en algunos lugares hay otro tipo de platos tradicionales, por ejemplo, en la República Checa se cena Carpa. Y hubo un momento en la historia, durante el asedio de París de 1870-71, en el que la escasez de alimentos provocó las más ocurrentes cenas de Nochebuena, desde las más míseras con perros, gatos y ratas (se habían terminado los Caballos, Asnos y Mulos, así como Palomas y Conejos), hasta las más pudientes que contaron con exquisiteces tales como Hipopótamo, Canguro, Oso, Antílope, Lobo, Camello y… Elefante. Todos ellos sacrificados en el Zoo de París.
Para finalizar, y lamentando la falta de tiempo, hablamos de algunos visitantes navideños con formas animales menos tranquilizadoras que los Camellos de los Reyes Magos o los Renos de Papá Noel. En algunas latitudes del norte de Europa existen seres vinculados con el Solsticio de Invierno que causaban miedo y confusión a las gentes cuando llegaba esta terrible estación. Por ejemplo la Cabra Yule de los países nórdicos, con una curiosa representación en la ciudad sueca de Gävle. Pero también en zonas mediterráneas como Grecia y con una extensión a países balcánicos, existen unos seres demoníacos del inframundo que solo se asomaban a la Tierra por Navidad, de nuevo, vinculados al Solsticio de Invierno. Es el Kallikantzaros, un ser con forma de Jabalí en algunas representaciones pero que puede adoptar formas y costumbres diferentes según el país de que se trate, aún con una nomenclatura similar.
Y, en fin, poco más nos dio tiempo a comentar, aunque llevaba preparadas algunas historias más que en algún caso fueron mencionadas tangencialmente, entre charla y charla con los mágníficos Oscar y Raquel con quienes te pones a hablar de un tema y por lo mucho que saben y dominan, puedes acabar hablando de otra y aprendiendo un montón de historias que desconocías.
¡¡Muchísimas gracias a los dos por esta charla!! 😀 😀
Se puede escuchar ya en su canal de Ivoox pinchando en el siguiente enlace:
Cuenta un mito que Hades, el infortunado dios del inframundo, se enamoró perdidamente de la hermosa hija de Démeter, llamada Perséfone, cuando ella estaba recogiendo flores en los campos que su madre mantenía en eterna primavera. Entonces la raptó, como solían hacer los dioses griegos a su capricho, y se la llevó a sus dominios bajo tierra.
Sin saber nada de ella, Démeter la buscó infructuosamente por toda la Tierra. El rapto no había pasado desapercibido en el Olimpo, por supuesto, y hasta se dice que Zeus le dio permiso a Hades para llevarse a Perséfone. Ya se sabe que Zeus era proclive a estas “nimiedades” y los dioses a su servicio no harían nada sin su consentimiento por temor a su ira. En todo caso, le diera permiso o no, el acto de Hades fue conocido por otros dioses que le dieron cuenta a Démeter de lo sucedido.
Como decía, Démeter era la encargada de que en la Tierra todo el año fuese primavera y los campos rebosasen de cultivos. Enfurecida y triste por la pérdida de su hija, viajó disfrazada de anciana por la Hélade hasta recalar en Eleusis donde se dio a conocer y se construyó un templo en su honor, el famoso Santuario de Eleusis. Allí, retirada de mundo, Démeter pensó en como obligar a los dioses a que Hades le devolviera a su hija. Entonces, presa de una inusitada furia, dejó de promover la primavera y originó una brutal sequía en el mundo que día a día hacía morir de hambre a los hombres.
Viendo el cariz que estaba tomando el asunto, Zeus envió al dios Hermes, el mensajero de los dioses, al inframundo de Hades para negociar la liberación de Perséfone. Hades había impuesto una condición a Perséfone, que si comía algo en el inframundo nunca podría salir de él. Entonces, según unas leyendas, Hades engañó a la joven para comer una pepita de granada y según otras, tenía tanta hambre que ella misma la comió para tratar de saciarse. También se dice que Perséfone estaba enamorada de Hades, con lo que el “secuestro” podría haber sido otra cosa, quizá un “rescate” de su posesiva madre, y pudo ayudar a su amado con la treta de la pepita de granada. El caso es que Hades tenía ya una baza con la que negociar la liberación de la chica y con ella en la mano obligó a Zeus a aceptar sus condiciones: Perséfone permanecería con él en el inframundo durante una mitad del año y la otra mitad podría volver con su madre.
Según algunos relatos este fue el origen de las estaciones del año. Démeter, cuando recuperaba a su hija hacía florecer los campos y los trigales, cobrar vida a las huertas y brotar frutas en los árboles en la PRIMAVERA. Cuando se iban acostumbrando la una a la otra, al calor de su cariño, el tiempo se volvía casi seco en el VERANO. Pero después de esos seis meses, Perséfone debía volver al Inframundo con Hades y Démeter se entristecía dando lugar a la caída de las hojas de los árboles en OTOÑO y cuando su tristeza aumentaba hasta hacer salir a flote su furia, tiritaba de indignación y trasladaba esa sensación a los campos y a las gentes haciendo que el frío imperase en el mundo durante el INVIERNO.
Hoy, día 21 de diciembre de 2024 a las 10:21 hora peninsular, según el Observatorio Astronómico Nacional, ha inciado oficialmente el SOLSTICIO DE INVIERNO en el hemisferio norte. Démeter, que se ha pasado el otoño llorando de pena por la ausencia de Perséfone, entrará en su fase de furia y el mundo pasará frío y sufrirá vientos, nieblas, lluvias y nieve, y todo ello con menos horas de luz en este día y la noche más larga del año. Y eso que el invierno meteorológico se hizo notar el día uno de este mes. Pero bueno, dentro de 88 días y 23 horas, terminará este invierno de 2024, concretamente, el 20 de marzo de 2025 con la llegada de la primavera y la vuelta de Perséfone al amor de su madre. Pero, de momento…
Nuria de Espinosa ha concedido este bonito premio a Alianzara por dar a conocer la comunidad literaria. ¡Muchas gracias, Nuria! Por mi parte quiero premiar a:
¡¡PUES MUCHÍSIMAS GRACIAS POR LA PARTE QUE ME TOCA, ALIANZARA!!!
Y doblemente agradecida porque llevo un tiempo sin aparecer por aquí por diversas circunstancias. A ver si este año nuevo me organizo mejor y puedo volver a recorrer todos los blogs amigos de excelentes escritoras y escritores. ¡Muchísimas gracias!!
♡ ———— ♡ ———— ♡
Este premio ha sido elaborado por Ester en su blog AUTODIDACTA, donde explica lo siguiente:
Se trata de dar un premio a algunos blogs, los que queramos, les avisamos de que han sido agraciados y deben responder a unas preguntas en su propio blog, editar la imagen del premio y enlazar el blog original del premio después pasar el premio a otros seguidores para que ellos hagan lo mismo y ya tenemos una cadena montada, o una guirnalda por aquello de la Navidad.
Las preguntas son (y debajo mis respuestas):
a) ¿Por qué iniciaste un blog?
Me gusta leer y me gusta escribir. Hace tiempo, como por el 2003 petenecía a un par de foros de lectura y varios de mis compañeros de foro tenían blog, así que me inicié en uno para «amueblarlo» con mis ocurrencias, lecturas, sentimientos, viajes, experiencias… Las escrituras vinieron más tarde, pero también acabaron teniendo su hueco. Este es un blog multidisciplinar, un batiburrillo de ideas, tal y como una es en realidad. Aquí podeis ver el primer mensaje de HELICON https://almaleonor.wordpress.com/2006/06/10/bienvenida/
b) ¿Qué es lo que no harías nunca?
Pues no lo sé. No me gusta afirmar eso de que «de este agua no beberé»… Pero nunca utilizaría mi blog para dañar a alguien a propósito. Eso sí puedo afirmarlo.
c) ¿Algo de lo que te sientas orgulloso?
¿De mi blog? Todo. Me siento orgullosa de todo HELICON, de las buenas y de las malas entradas, que también las hay. De todo se aprende y aprender es algo de lo que sentirse orgulloso.
d) Si pudieses dar tus tres deseos a alguien ¿a quién se los darías?
Si hablamos del blog, los tres se los daría a La Joven de la Perla, mi imagen de cabecera, para que fuese más féliz de lo que parece mostrar en el cuadro. Si es personal, a mi marido, a mi hijo y a su pareja, uno a cada uno.
e) ¿Paloma o gaviota?
Cualquier ave, las adoro.
f) ¿Ciudad o campo?
Soy una urbanita. Me encanta el campo, pero me reconozco urbanita. Eso sí, me gustaría terminar mis días en un tranquilo lugar rodeado de árboles, montañas, prados, ríos y valles. Es mi deseo recóndito.
g) No se si estará permitido, pero me voy a arriesgar a introducir una pregunta nueva. ¿Qué le pedirías al Año Nuevo 2025?
Yo le pediría no ser el último. Es lo que le pido siempre al Año Nuevo.
AlmaLeonor_LP
Cualquiera puede responder a las preguntas pero están hechas para que los blogs nominados las respondan en su propio blog si quieren recogerlo, o dejarlo, contestar, callar, dar las gracias, rechazarlo educadamente, rechazarlo simplemente.
♡ ———— ♡ ———— ♡
Por mi parte quiero premiar a los siguientes blogs por todo lo que me han animado a escribir. Muchas gracias a todos ellos:
Por cierto, el blog Reto Cinco Líneas de Adela Brac tuvo a bien premiarme con un BRONCE en Octubre pasado, y aún no lo había compartido, así que me parece que este es un buen momento para hacerlo. Muchísimas Gracias por este honor para HELICON.
«No tenemos secretos para nuestros huesos. A estos silenciosos y obedientes siervos de nuestro tiempo les contamos sin rubor absolutamente todo. En los archivos de nuestros esqueletos están guardados los diarios íntimos de nuestras vidas».
William R. Maples y Michael Browning Los huesos también hablan. Memorias de un antropólogo forense (1994)
Nunca lo hubiese adivinado, pero algunos raticidas se elaboran con extracto de un tipo de cebolla, la Drimia marítima o cebolla albarrana, un epíteto que proviene del árabe barrania (torre), o también borg albarrani (torre albarrana) haciendo referencia a una torre extra muros, es decir, una planta “forastera” no de las que se cultivaban en los patios de las casas. Lo he descubierto por casualidad, pero es fascinante.
También se conoce como cebolla almorrana, entre otros muchos nombres, como cebolla de grajo, ceborrancha, cebolla de grajo, escila (o esquila) yerba de sabañones o el de cebolla almorrana desnuda, que es como se llama en Canarias y donde a la vara en floración se le dice flor de perro o varita de San José. En el archipiélago se puede encontrar en zonas próximas a la costa, áreas rocosas y malpaíses, en zonas de cardonal-tabaibal, y en los diferentes conos volcánicos del territorio insular. También en zonas de pinar en la isla de Tenerife, así como las islas de Fuerteventura y Lanzarote y las costas atlánticas de Portugal. Es una planta abundante en toda la región costera mediterránea (por eso se la conoce como marítima) de España, Marruecos, sur de Francia e Italia y hasta en algunas zonas de Irán. Fue así descrita por el biólogo y botánico austríaco-holandés Nikolaus Joseph von Jacquin (1727-1817), uno de los mejores especialistas en botánica en la Europa del siglo XVIII.
La cebolla albarrana es una planta bulbosa, una herbácea perenne de la familia Asparagaceae, del mismo orden al que pertenecen plantas tan variadas como agaves, ajos, puerros, espárragos, aloes, dracaenas, gladiolos, iris, narcisos, orquídeas… El bulbo sobresale un poco del suelo y puede alcanzar un diámetro de hasta 18 cm, las hojas llegan a medir hasta 1 metro de largo y la inflorescencia (la floración se produce cuando está plenamente desarrollada a finales de verano) tiene forma de racimo cuyo tallo suele alcanzar el metro y medio de altura. No es exigente en cuanto a las precipitaciones y puede llegar a vivir varios años.
Floración de la Drimia marítima.
Sus propiedades se conocen desde la antigüedad y tanto egipcios como griegos y romanos la emplearon en medicina y veterinaria. Está mencionada en el papiro de Ebers, del 1554 a. C. (Imperio Medio de Egipto) y en la Capitular de los pueblos o cortes del imperio (Capitulare de villis vel curtis imperii), emitida por Carlomagno a finales del siglo VIII, ya se ordenaba cultivar esta planta (denominada squillam) por sus muchas propiedades. Se utilizaba para el tratamiento de afecciones cardíacas (como el digitalis) por la concentración de bufadienólidos, y también como tónico diurético, emético (vomitivo) o expectorante, para calmar el dolor de muelas y contra edemas y nefritis. Se pensaba que tenía propiedades mágicas si se colocaba debajo de la cama y se solía utilizar en rituales muy variados, como contra el mal de ojo. Y también se acredita su uso como conservante, en cosmética y en la alimentación animal.
Drimia marítima
Pero no se deje engañar, es una planta muy tóxica. He encontrado páginas que alaban las propiedades que he descrito anteriormente e incluso realizan recomendaciones para incluirla como planta de jardín o maceta de fácil cuidado. Pero su utilización tanto antes como en la actualidad debe realizarse por personas expertas y con mucho cuidado pues es una planta sumamente venenosa, sobre todo el bulbo, que contiene la mayor parte de los compuestos tóxicos de la planta. Su sabor es amargo (de ahí su nombre, Drimia, derivado del sustantivo griego con ese significado), las partículas inhaladas causan estornudos y el contacto con sus jugos, irritación y dermatitis. Además, una mínima absorción por vía oral (entre 0,1 y 1,5 g) puede provocar disfunción cardíaca, disuria, hematuria, alteraciones del tracto digestivo y hasta la muerte por parálisis del corazón. Así que mucho ojito con enamorarse de esta planta y sus posibles propiedades.
Drimía marítima (lámina de 1806).
Uno de los elementos más venenosos que posee es el escilirósido, que la planta segrega como protección contra depredadores, ya que tiene un efecto raticida. El polvo molido del bulbo se ha utilizado a menudo como rodenticida para eliminar, sobre todo, ratas de alcantarilla (era más eficaz que contra rata negra, ratón doméstico o topillos, pero también se usó contra estos animales, así como contra chinches, pulgas, hormigas, moscas, etc.). Se elaboraba un cebo con ese polvo mezclado con pan húmedo (a veces también con tomate, manteca o tocino) formando unas bolas que se colocaban en zonas frecuentadas por estos roedores. Al comerlas y como no tienen la capacidad de vomitar (a diferencia de los humanos y muchos animales), el veneno causaba su muerte por fibrilación ventricular en 24 horas.
De este modo, la cebolla albarrana (sobre todo la variedad roja, más tóxica que la blanca) puede ser el raticida más antiguo conocido (se atestigua su uso como tal desde la Edad Media) y uno de los pocos de origen natural, no elaborado en laboratorio. Sin embargo, se conoce poco en España. Es más común en países anglosajones como Inglaterra, Dinamarca o Estados Unidos hasta la primera mitad del siglo XX.
“El proceso consistía en cortar los bulbos de la variedad roja, secarlos y después molerlos para obtener un fino polvo. El proceso de secado era muy importante y se debía hacer a una temperatura de 80ºC. Si se hacía a menor temperatura, disminuía su capacidad tóxica. Y luego había que guardar el polvo en envases cerrados herméticamente para que no se degradara y perdiera toxicidad. En Estados Unidos la variedad roja de cebolla albarrana era llamada «red-squill». Su traducción en español es escila roja, término que encontramos en la literatura científica sobre desratización en español que, en muchos casos, bebe de la literatura anglosajona”. Carlos Pradera (eldesinsectador.com).
En la década de 1920 en estos países, sobre todo en EE. UU., se utilizaban raticidas a base de fósforo, arsénico o estricnina que resultaban excesivamente tóxicos tanto para personas como para otros animales, por lo que la propia Administración federal promovió el uso de los raticidas a base del bulbo de la red-squill (también con carbonato de bario) con publicaciones periódicas a granjeros y agricultores. Como su uso se extendió muchísimo se realizaron varios y concienzudos estudios para adecuar su composición, llegando a emitir un Technical Bulletin, titulado Red-squill Powder in Rat Control(1931), en el que se establecieron las especificaciones técnicas que debían segur todos los fabricantes para un uso correcto y eficaz y que establecía, entre otras cosas que la concentración del polvo debía ser entorno al 10% en cebos con pescado, carne, cereales o vegetales. También recomendaban a los usuarios realizar un precebado, es decir, proporcionar durante unos días alimento con el mismo cebo, pero sin veneno, para que los roedores se acostumbraran a ello y no reusaran comerlo una vez envenenado.
No puedo dejar de recordar la anécdota que cuenta Raoul Silva (Javier Bardem) a James Bond (Daniel Craig) en Skyfall (2012) acerca de las ratas:
“—Hola James, bienvenido ¿Te gusta la isla? Mi abuela tenía una isla, nada del otro mundo, se podía recorrer en una hora, pero aun así para nosotros era un paraíso. Un verano fuimos de visita y descubrimos que la isla estaba infestada de ratas. Habían llegado en un barco de pesca y se ponían moradas de cocos. ¿Cómo echarías a las ratas de una isla? Pues mi abuela me lo enseñó. Enterramos un bidón de aceite con una trampilla, luego atamos un coco a la trampilla como cebo. Las ratas iban directas a por el coco y po, po, po… iban cayendo al bidón. Al cabo de un mes, habíamos atrapado a todas las ratas. ¿Pero qué hacer entonces? ¿Tal vez tirar el bidón al mar? ¿Quemarlo? No. Basta con no tocarlo. Las ratas empiezan a tener hambre. Y poco a poco se comen las unas a las otras hasta que sólo quedan dos. Las supervivientes. ¿Y entonces, qué? ¿Las matas? No. Las coges y las sueltas entre los árboles. Pero las ratas ya no vuelven a comer coco. Solamente comen rata. Has cambiado su naturaleza.”
Con esta eficacia probada el Departamento de Agricultura estadounidense llegó a promover la plantación escila roja en el sur de California (hasta el inicio de la Segunda Guerra Mundial dependía de importaciones) donde reinaba el clima más mediterráneo del país. Aunque se obtuvieron buenos resultados, el cultivo no prosperó, entre otras razones, porque pronto aparecieron otros sustitutos eficaces en todo tipo de roedores y de mejor aplicación (sin necesidad de preparar cebos). También la investigación avanzó mucho tras la Segunda Guerra Mundial (además de que resultaba muy difícil conseguir pelitre, uno de los insecticidas más utilizados, que provenía de Japón), dando como resultado el descubrimiento del antú (alfa-naftiltiourea), el 1080 (fluoracetato de sodio), el 1081 (fluoracetamida sódica) y de raticidas con warfarina, un nuevo compuesto de efecto lento que actuaba sobre la coagulación de la sangre, y que fueron un éxito.
Pero hasta entonces, la cebolla albarrana y el veneno extraído de su bulbo fue uno de los raticidas más eficaces, además de los gatos, claro.