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#2 Comerse las ideas

Hola, ¿Cómo estás? Yo bien, escribiéndote desde mi nueva casa. Hace unos días me mudé y fue un poco difícil encontrar espacios para sentarme a escribir. Sin embargo, hace varias semanas ya tenía claro que quería compartirte la historia de una artista latinoamericana: Tarsila do Amaral, pintora brasileña y una de las figuras más importantes del modernismo en Brasil.

Después de una visita guiada en el MALBA me quedó resonando su historia y una de sus obras más importantes: Abaporu, que significa "hombre que come hombre" en la lengua tupí-guaraní.

Tarsila do Amaral nació en septiembre de 1986 en el interior del estado de San Pablo. Empezó a estudiar artes en Brasil, en 1902 viajó a Barcelona para continuar su formación y un par de años más tarde volvió a su país. A partir de la década del ‘20, hizo varios viajes entre San Pablo y París, en los que pudo experimentar y conocer las vanguardias europeas, como el cubismo y el surrealismo, que fueron de gran influencia en su obra.


A lo largo de su carrera, conoció a artistas reconocidos como Pablo Picasso, Constantin Brâncuși y Jean Cocteau, y se abrió paso en un mundo que parecía estar dominado por hombres. Tarsila construyó una red artística intercontinental con la idea de representar a su país. Quiero ser la pintora de mi pueblo, escribió en una carta a su familia en 1923.

En febrero de 1922, se realizó la Semana de Arte Moderno de San Pablo, un evento que revolucionó las artes brasileñas y se convirtió en una parte fundamental de la historia del arte moderno del país. Desde ese momento surgieron nuevos paradigmas en el arte que se basaban en un modelo más original y nacional. En ese momento, Tarsila estaba en París estudiando arte en la Académie Julian y en el taller de Émile Renard. Cuando regresó a Brasil, a mediados de ese año, conoció a varios de los artistas e intelectuales que habían formado parte de la Semana y juntos formaron el Grupo dos Cinco. Ellos eran: la pintora Anita Malfatti y los escritores Menotti Del Picchia, Mário de Andrade y Oswald de Andrade, con quien Tarsila se casó unos años después, en 1926.


Un año después de la Semana de Arte Moderno, realizó
A Negra y Autorretrato con abrigo rojo, dos obras que me gustan mucho porque siento que abren una ventana a su historia y a sus ideas sobre cómo debía ser el arte de su país. En estas obras, Tarsila nos muestra a dos mujeres de clases sociales, orígenes y vidas opuestas que se comparten y se unen para formar su historia personal.

En Abaporu, vemos a un hombre con el cuerpo enorme. El tamaño de su pie y de su mano es lo primero que nos llama la atención. Ambos están en contacto con la tierra y con el trabajo físico que se hace en ella. Pareciera que, en oposición al tamaño de su cabeza, lo físico y terrenal  predomina sobre el mundo de las ideas. En el cuadro también aparece un cactus y un sol, o tal vez su flor abierta, y de nuevo la paleta de colores es la de la bandera de su país. (En Espacio Domingo voy a compartir un análisis más extenso de esta obra)


La manera de ver el arte que tenía Tarsila promovía una visión nacionalista que se inspiraba en las raíces, lo cotidiano y lo popular de la cultura brasileña para crear una identidad independiente de las tradiciones europeas. Sus obras fueron una respuesta al dominio cultural de Europa y Estados Unidos, un acto simbólico de resistencia en el que “devoró” las influencias extranjeras y para transformarlas en algo nuevo y propio. Con sus ideas y trabajo abrió nuevos horizontes a los artistas latinoamericanos a la hora de abordar la identidad cultural y la resistencia a una influencia cultural hegemónica.


Abaporu: el hombre que se come al hombre, las ideas que se comen a las ideas. Todo lo que Tarsila vivió y aprendió sirvió de cimientos para crear algo nuevo, propio, que representa toda su historia e identidad por completo.

Llegamos al final, espero haberte acompañado este domingo ✨ Si te gustó lo que te compartí hoy, recordá que en Espacio Domingo, durante el mes de agosto, voy a seguir compartiendo historias sobre Tarsila do Amaral, sus obras y el movimiento modernista de Brasil.


Si querés responder este correo con sugerencias, dudas o inquietudes, podés hacerlo, ¡siempre lo leo!

Gracias por estar del otro lado, significa un montón ♥ ¡Nos vemos el mes que viene!

Flor