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(Publicado en Grada Preferente el 22/07/2017)

Hace ya algunos años,  hace cuatro exactamente, escribí este artículo para la extinta “Puerta Cero” . A 21 de julio de 2017, vuelve a estar de “rabiosa” (y lo de “rabiosa”, no es casual) actualidad, a raíz de la presentación de la Campaña de Abonos, en la que se ha “colado”, un protagonista inesperado, a la falta de novedades en lo que a los precios se refiere, respecto del año pasado. Se trata de una especie de escudo, que se quiere hacer pasar por conmemorativo  (aún no sé de qué, pues faltan cinco años para el centenario, y ya nos está costando cumplir este), que luce a caballo entre el escudo del Capitán América, y el pecho de Mazinger Z, y que muchos nos tememos que esconde alguna intención oculta, teniendo en cuenta que el club, ya ha intentado en alguna ocasión, borrar las señas de identidad del propio club, como cuando intentaron colarnos el pantalón blanco, por no hablar del escudo futbolamericanizado (como es propio en los amantes de las cheerleaders) “no nato” , que frenó la presión popular, allá cuando corría el año 2000 .

            Es inevitable, que con el paso del tiempo, los clubes, busquen actualizar su imagen. El propio Hércules, ha sufrido variaciones en su escudo, y la más fuerte de ellas fue, sin duda, cuando asumió los colores y escudo del extinto Club Natación. A partir de ahí, ha sufrido, a veces con más acierto, que en otras, lo que hoy, muy americanizados nosotros, llamamos un  “Restyling” . No soy especialista en marketing, vaya por delante, pero para mí hay lo que yo llamaría un “restyling amable”, que respetaría las líneas básicas de lo que es el boceto, en este caso del escudo, y en este caso, por poner un ejemplo moderno , estaría el Bayern de Münich, o incluso, aunque a mí no me guste, el propio Atlético de Madrid; y lo que yo llamo un “Restyling agresivo”, que ni tan siquiera sería Restyling, porque se carga el boceto original, y crea una “cosa nueva”, que no tiene nada que ver con lo anterior, como pudiera ser el escudo de la Juventus, que parece más un anuncio de una conocida marca de zapatillas líder en los 80, que algo que pueda identificar a ese equipo.

            De momento la “cosa nueva” del Hércules, se vende como coexistente con el escudo de toda la vida, pero no pasa inadvertido a nadie, que la imagen del verdadero escudo del equipo, ya ha desaparecido en la impresión del abono de este año, y amenaza con ocupar su lugar.

            Y ahora paso a transcribir, el artículo escrito hace cuatro años, del que no cambiaría ni una coma, porque si hay algo que  tengo claro, es que con las señas de identidad de un equipo no se juega. Mache Hércules

            “Hay que ver cómo es esto de Internet, que hasta un berenjenal de los típicos en que, de vez en cuando, todos los que frecuentamos este medio, nos hemos visto metidos, muy bien sin saber cómo, es capaz de inspirar un artículo, que reconozco escribo desde el total desconocimiento del marketing, pero desde el total conocimiento del consumidor, y del amor a unos colores.

            La discusión, comienza cuando alguien pone en un muro un escudo del Hércules, a lo que un ávido directivo de una empresa de comunicación, no diré cuál, pues tampoco es mi intención causarle daño, en busca de negocio responde con un ofrecimiento a hacer un “restyling” (o como se escriba) del mismo, que asocie el escudo con la ciudad, poniendo como ejemplo, al Paris –Sant Germain.  Saltan las alarmas, pues eso sólo puede suponer tres cosas: 1) Poner “Hércules de Alicante” en el escudo, como si fuera el letrero de la Metro Goldwyn Mayer; 2) Volver a las ignominiosas “HDA” en la parte inferior del escudo o 3) Sustituir al popularmente conocido “Negre Yoma”, por la fuente de los Luceros, la Cara del Moro, o cualquier otra cosa que se le ocurra al creativo de turno, y mi respuesta, temiéndome lo peor, se resume en un: “El escudo, ni tocarlo” (que bastante se ha tocado ya, y no siempre para bien). Se le explican los motivos, que el Paris-Saint Germain no es un buen ejemplo, que los seguidores no están contentos, y se le incide, tanto por mi parte, como por parte de otros intervinientes en la conversación,  que el restyling, (o como se escriba) en todo caso, debería hacerse para devolver al escudo a su Status Quo anterior, y que debe hacerse desde el total conocimiento del terreno que pisa, ya que un club de fútbol, no es una empresa al uso, sino una empresa donde el componente afectivo, y apego a las tradiciones, resulta fundamental. El caballero en cuestión, se ofende, es un dios del marketing, y no permite que ningún profano en la materia le dé lecciones, a pesar de que a él en realidad, y así lo reconoce,  no le gusta el fútbol, y no entiende de él, pero por supuesto, los que no aceptamos que se toque el escudo, somos unos retrógrados, fanáticos y calienta sillas vociferantes.

            Ya tras esta larga introducción, ahora viene el verdadero “quid” del artículo ¿es un Club de fútbol una empresa cualquiera?  A la vista salta que no. Como he dicho anteriormente, un club de fútbol efectivamente es una empresa, pero una empresa donde el componente afectivo es fundamental. Un abonado ( o un consumidor, en general), no es un autómata que se deja seducir por las estrategias del marketing , o que acudirá al estadio porque la entidad tenga un escudo (reducido a la categoría de logo, por el sujeto) más bonito, o más feo. Un abonado, en la mayoría de los casos, se hace socio de la entidad, porque antes fueron socios sus padres, sus abuelos, y/o ha vivido buenas experiencias dentro del estadio, que ha decidido seguir experimentando; en el caso particular del Hércules, incluso sin vivir buenas experiencias en los últimos tiempos,  la gente se continúa abonando, precisamente, porque lo considera algo suyo, un sentido de propiedad, que el sujeto en cuestión niega que exista.

            Para un aficionado al fútbol, hay tres Sacta Santorum que deben ser respetados:

1.- El Himno, 2.- El escudo, y 3.- La indumentaria principal, cualquier modificación inadecuada, puede ser fatal para el fin que se pretenda con ella, muchas veces comercial,  y ello por una cuestión muy sencilla, y es que no son una imagen corporativa cualquiera, sino que va ligado a un sentimiento de afectividad difícil de explicar en un mundo tan calculado, como parece ser el del marketing. El mundo del fútbol está lleno de ejemplos. Desde las polémicas, con diversos escudos como Paris Saint Germain, ya que el sujeto propone ese ejemplo, pasando por las 20.000 firmas recogidas por los seguidores del Everton para evitar la remodelación suyo; pasando por la polémica en la indumentaria del FC Barcelona, cuando Kappa introdujo su logotipo en la camiseta, el cual formaba la que parecía ser una banda blanca a la altura de las mangas; o las surgidas en el propio Hércules, cuando llegó a perder miles de euros por elegir un pantalón blanco para el primer equipo, que luego hubo de retirar por motivos obvios; o cuando en la camiseta de hace dos temporadas, se vio aumentado el número de rayas; o la propia temporada pasada, con algo que algunos considerarían tan nimio como tener la raya blanca en el centro o el tono del azul que debe imperar en la misma.

            Como he dicho al principio de este artículo no, no soy experta en marketing, pero sí sé reconocer particularidades en las cosas, y un Club de Fútbol sí es una empresa, y debe ganar dinero; pero no, no es una empresa cualquiera, y su imagen debe ser llevada por personas que comprendan su especialidad, y tengan la sensibilidad necesaria para entender ese componente afectivo que la rodea, y saber adaptarlo, desde el respeto, a los nuevos tiempos. Macho Hércules “ .

Volveremos

Volveremos a reír,

mas sin dejar de llorar,

a los que vimos partir,

y no dejamos de amar.

 

Volveremos a sentir.

Y ver las nubes llorar.

Y ver al sol sonreír,

al ver los niños jugar.

 

Volveré a ver tu mirada,

bajo este cielo estrellado,

bajo la luna incendiada,

 

sobre este mar plateado.

Sobre la arena dorada,

bajo el Castillo encantado.

 

DLM 2-05-20

 

 

Te Extraño

Como un pájaro enjaulado,

veo las nubes pasar,

este mundo está cerrado,

sólo me queda soñar.

 

Volver a estar a tu lado,

y así volverte a abrazar,

sentir tu rostro surcado,

que mi vida vino a dar.

 

Recordar aquel momento,

que yo até con fuerte lazo,

y también aquel lamento

 

que aplacaste con tu abrazo.

Recordar el sentimiento,

de apoyarme en tu regazo.

 

DLM 25-04-20

 

 

 

 

 

Mi vida sin el Hércules

Publicado en Puerta Cero el 20 de mayo de 2014

Es humano pensar que todo es eterno y es para siempre, y aunque nuestro Hércules todavía no ha desaparecido, sí se halla en estado crítico, y más, una vez que se certifique un descenso al que sólo le falta la firma.

Yo no sé si el club conseguirá aguantar el envite, o sucumbirá a un final que tarde o temprano tenía que llegar, pero..¿alguien se imagina su vida sin el Hércules?

A la mente me vienen los versos de Machado “En el corazón tenía/ la espina de una pasión/ logré arrancármela un día/ ya no siento el corazón” …mira que (todavía)  nos hace sufrir el puñetero Hércules, y me resisto a no reservar un sábado o un domingo para ir al Rico Pérez a verlo jugar, aunque tenga que meter el plan con calzador, tras  una comida familiar., o compromiso de cualquier tipo. Que estoy harta de Bahías, y Ortices, estos, el otro, y el de más allá, que han hecho del Hércules su negocio, pisoteando la ilusión y los sentimientos de muchos alicantinos; y todavía me acercaría al estadio, a insuflar aliento al equipo del que, quizás, espere eternamente, que vuelva a representar los ideales que le hicieron ganarse el cariño de una ciudad.

Me resisto a no tener un equipo local del que hablar (aunque sea mal, como dice la Pantoja) con los amigos en un bar, en las conversaciones virtuales…Me resisto a no pasar frío o calor en una grada, a no tener una falta que pedir, un penalty que reclamar, un gol que celebrar.  Me resisto a no hablar con un extraño, con el que te une una pasión. A no tener unos colores que llevar por las calles. Me resisto a no oler a césped mojado, a no escuchar los cánticos de los fondos, ni el grito de aquel aficionado que siempre vive a flor de piel los partidos. A no ver a los “aguadores” pasando con sus cubos  con bebidas, a esquivar ese montón de pipas, que siempre aguarda en una grada. Me resisto a  no escuchar la narración de un partido por la radio, a no leer la crónica después de un partido, a no hacer una porra con los amigos con el resultado. Me resisto a no criticar a un jugador, o elevar a otro hasta los altares.

Empecé con Machado, y terminaré con Machado: “Mi cantar se vuelve plañir/”Aguda espina dorada (blaquiazul, en este caso)/ quién te pudiera sentir/en el corazón clavada”.

Qué grande sería nuestra pérdida si el Hércules desapareciera. Macho Hércules

De estos polvos…

Publicado en Puerta Cero el 15 de febrero de 2015

Pues no, parece que Pacheta no era el problema. Ahora parece que el problema son los jugadores, es Barroso (aunque no era un problema cuando, parte del herculanismo, suspiraba por que reeditara en el Hércules, una alineación con un Juli, un Luque, un Sendoa, entre otros), y también de Ortiz (aunque Ortiz, tampoco fue el problema en 2005 cuando se subió a Segunda División,  tampoco fue el problema, cuando se ficharon Faridioses, Totes o Aguilares, lastrando todavía más, la economía del club; o se subió a Primera y, en general, no fue un problema, mientras la pelotita entrara en el lado correcto ).

La gestión de Ortiz al frente del Hércules, es indefendible. Pero hasta llegar a él, habría que buscar a más culpables, porque si hay algo de lo que es, máximo exponente, este club, es del típico “menfotisme alacantí”, mezclado, eso sí, con ciertas dosis de mala suerte, ya se sabe, la dichosa pelotita.

Y es que los males del Hércules, comienzan con la marcha de Rico Pérez de la presidencia del Hércules, que lleva asociado el fin de uno de los períodos de más estabilidad y, como consecuencia lógica, de progreso de la historia herculana, aunque, de haber permanecido en el cargo, muy posiblemente, su recuerdo habría acabado aplastado, bajo la rueda de la siempre, demasiado exigente, impaciente, y siempre voluble, afición herculana.

A partir de entonces, la terna de presidentes, es casi tan grande, como la terna  de entrenadores que ocupan el banquillo. Y los proyectos, tan volubles, como crece la impaciencia de la afición, por estar en lo más alto, en el menor tiempo posible, aunque sea a costa de sacrificar la estabilidad de la estructura económica del club. Y en medio de este desbarajuste, llegó Antena 3 y sus millones, y la locura se instauró en una grada, que no entendía la gestión austera de Benito, sin tener en cuenta que cuando él asumió la presidencia del Hércules, la deuda del club ascendía a más de 200 millones de pesetas, pero no, la austeridad, y el tiento, estaba mal visto en la grada.

Y después de la casi desaparición del club, llegamos a donde estamos. Siempre he dicho que la afición del Hércules es mesiánica, y no me voy a retractar de mis palabras, porque el que hoy es su principal problema, otrora fue recibido en loor de multitudes. Se le criticaron los proyectos austeros, que también los tuvo; nadie se quejó de los despilfarros, mientras la pelotita entró en la portería correcta; y ahora, pues ahora seguimos esperando a que venga otro caballero andante, que un día será la solución, y al siguiente, el problema.

Independientemente de quien dirija el club, caiga mejor o peor, la conclusión, es que no se puede hablar de proyecto, cuando ni los propios aficionados saben lo que quieren. Algunos hablan de “proyecto de cantera”, pero en cuanto un chaval de la cantera,  falla un pase, se le insulta desde la grada. Otros, quieren un proyecto “ilusionante”, y por “ilusionante”, hablo de un proyecto con jugadores que son la creme de la creme, de galácticos, vamos, y que, por supuesto, cuatro duros, no cobran; eso sí, a poco que se genere una deuda, se podrá un grito en cielo; y otros, quieren un proyecto sostenible de “currantes”; pero, claro,  un proyecto de “currantes”, no “ilusiona”, porque siempre faltaría “la guinda del pastel”, oye, esa “guinda del pastel” que sirva de reclamo, y que cuesta una millonada, pero entonces, el proyecto, ya no sería “de currantes” .

Igual la culpa es de los jugadores, de Barroso, de Ortiz, de ninguno, de todos…o del cha, cha, cha,..pero lo que está claro, es que mientras no sepamos lo que queremos, no iremos a ningún lado. Macho Hércules

Publicado en Puerta Cero el 15 de agosto de 2016

“Hola a todos, me gustaría presentarme por mi nombre, pero puede decirse que yo fui expulsado a este mundo, y no conocía a mis padres, no sé cómo me llamo, así que me podéis llamar Sr Mojón”.

 

Es cierto, que dicho así mi historia es dramática, pero no he ido a parar a un mal sitio, por lo menos nadie me recoge en una bolsa de plástico y me tira a la basura, ni me adopta en la suela de su zapatilla, yo soy un alma libre, y aquí, en este estadio de fútbol, veo los partidos gratis, y hay hasta buena visibilidad donde me encuentro,  no puedo quejarme. Además, tampoco estoy tan solo, hay más como yo, y me he hecho muy amigo de las cáscaras de pipas y los chicles, que tampoco retiran, el barro de los asientos también es buena compañía, aunque me da un poco de alergia…mi amigo el asiento me dice que le parece extraño que hayan tapado con cemento el agujero de evacuación del agua, y por eso se acumula ahí, aunque dice que hace tiempo que tampoco siente el frescor del agua , y no digamos ya la sensación del jabón acariciando su esqueleto de plástico.

 

Agua y jabón, mis grandes enemigos

 

Me han dicho que el dueño de todo esto tiene una empresa de limpieza, pero seguro que son habladurías para darme miedo, porque limpio, lo que se dice limpio, esto no está, y según me cuentan mis amigos del cuarto de baño, no siempre corre por los grifos, así que puedo estar tranquilo de que nadie me va a importunar durante un largo período de tiempo, hasta he hecho una peña con unas cáscaras de pipas veteranas y los chicles pegados del suelo.

Aquí me encuentro plenamente integrada, aunque a veces los humanos sólo se acuerden en mencionarme por mi nombre peyorativo, ya perdí la cuenta en aquella eliminatoria contra el Cádiz, pero no pueden evitarlo…ya podrían usar el término como en el teatro…en fin, aquí aguardaré a que empiece la liga la semana que viene, igual hasta asisto al ascenso …Mucha “Mier…” y “Macho Hércules”

 

 

Se Vende Humo

Publicado en Puerta Cero el 3 de junio de 2014

Se vende humo, bueno, bonito, iba a decir que barato, pero barato, nunca ha sido.

Se vende una densa niebla que dura ya casi quince años.

Se vende un caballero de blanca armadura que nos salvó, allá por el año 2000, de la desaparición, bueno, seamos justos, aquella vez lo hizo, pero lo que debió servir para sanear la entidad, y cumplir la eterna promesa de “profesionalizar el club”, ha concluido en que estemos no igual que entonces, sino peor.

Tras varias temporadas modestas (y no mal clasificadas) en 2ªB, con gente que podría llamarse de la casa, haciéndose cargo de la confección de la plantilla, en la temporada 2003/2004, se da el pistoletazo de salida, al desenfreno económico, borrando de un plumazo el proyecto de “todo a cien” de Eduardo Rodríguez, en el que figuraban jugadores como Gustavo o Rubén, que pagaron su propia cláusula de rescisión para venir; y sacando de la chistera el proyecto de Javier Subirats (con el in pass del proyecto de Juanjo Rodri, en la temporada 2005/2006 igualmente caro y estéril,  y amenizado con la presencia fugaz de los Roig que, eso sí, nos consiguieron colar a Jimmy Schmidt, por el módico precio de 1 millón y medio de euros), que acabó en el año 2008, en los tribunales en un juicio por despido improcedente y que tenía como trama argumental, el pago de comisiones por el traspaso de un jugador que quedaba libre, en el caso del jugador Kiran Bechan, y la negociación del contrato del canterano Miguel Santacruz. Pero claro, “tenía que venir un valenciano para subir al equipo” en la 2004/2005, en un ascenso sobre el que, en el día de hoy, planea la sombra de la duda.

En el 2006/2007 en adelante, llegan los “galácticos”: Totes y Faridioses varios…y la  liga de los 78 puntos, y la deuda crece que te crece, mientras  la cantera sigue sin tener salida, ni un proyecto serio, y con todo, y a pesar de tener un ascenso a primera división, que es “portada nacional” no sólo de los diarios a papel, sino en plena era digital,  se nos presenta la oportunidad de tener ingresos televisivos y publicitarios de verdad, pero en lugar de aprovechar la oportunidad de sacar provecho de ello, y hacer una gestión eficaz, una vez más, el dinero fluye sin control, y en lugar de utilizar el préstamo de 18 millones avalados por la Generalitat, para sanear la cuenta con Hacienda,  se firman Trezeguets y Drenthes, muy del gusto de cualquier maestro barrenero de vestuarios, y de cajas fuertes . Inevitablemente, llega el descenso, y el club sigue sin estar saneado.

En el primer año de la nueva era, Ortiz, a través de la Fundación, cede el mando a Perfecto Palacio, que decide contar con Sergio Fernández como Director deportivo, después de que éste rompiera su contrato con el Real Murcia.Ortiz “autorrevienta” su proyecto, y  Perfecto no dura más que cuatro meses en el cargo, debido a diversos movimientos que tienen como protagonista principal a Carlos Parodi.

En la temporada siguiente, todo el mundo sabe lo que pasó…que tuvo que llegar otro valenciano para reventar lo que quedaba de los cimientos en las relaciones entidad-socio, con la entrada de Portillo, y el desmantelamiento del proyecto de Sergio Fernández. En el terreno deportivo, esta vez de la chistera sale Quique Hernández, hombre querido por el herculanismo,  para salvar al equipo in extremis del descenso, eso sí, tras una renovación profunda de la plantilla en el mercado de invierno.

Lo de esta temporada, pues hemos sabido lo que ha pasado. Sin director deportivo, el encargado de confeccionar la plantilla ha sido un agente de jugadores, metido a presidente de club llamado Quique Pina, que nos deslumbra con fichajes de jugadores de renombre venidos a menos, mientras el otro Quique (Hernández), limita sus funciones a consentir que le desmonten la estructura que tenía en mente para esta temporada. El resultado ya lo sabemos: descenso

Ortiz se ha defendido muchas veces alegando que él no sabe de fútbol, y que le han engañado muchas veces, pero son excusas de corto recorrido porque si uno tiene interés, aprende; si a uno le engañan, aprende; y a uno le pueden engañar el primer año, pero no los catorce restantes. Lo que no consentiría para sus empresas, lo ha consentido, e incluso me atrevería a decir que propiciado para el Hércules.

Aún con la incertidumbre de si el devenir del brutal proceso concursal en el que estamos sumidos, y la tremenda ruina a la que nos han abocado nuestros directivos, nos va a permitir comenzar la temporada que viene, las páginas de los diarios llenan nuevamente de humo: Que si Dani Barroso, que si haremos una plantilla potente…

A pesar de la extensión del artículo, muchas cosas me dejo en el tintero, pero las cosas, no han cambiado desde el primer día en que Enrique Ortiz desembarcó en el Hércules. Se vende humo, bueno, bonito…pero no barato…. Macho Hércules.

 

Publicado en Puerta Cero el 25 de mayo de 2014

Es humano pensar que todo es eterno y es para siempre, y aunque nuestro Hércules todavía no ha desaparecido, sí se halla en estado crítico, y más, una vez que se certifique un descenso al que sólo le falta la firma.

Yo no sé si el club conseguirá aguantar el envite, o sucumbirá a un final que tarde o temprano tenía que llegar, pero..¿alguien se imagina su vida sin el Hércules?

A la mente me vienen los versos de Machado “En el corazón tenía/ la espina de una pasión/ logré arrancármela un día/ ya no siento el corazón” …mira que (todavía)  nos hace sufrir el puñetero Hércules, y me resisto a no reservar un sábado o un domingo para ir al Rico Pérez a verlo jugar, aunque tenga que meter el plan con calzador, tras  una comida familiar., o compromiso de cualquier tipo. Que estoy harta de Bahías, y Ortices, estos, el otro, y el de más allá, que ha han hecho del Hércules su negocio, pisoteando la ilusión y los sentimientos de muchos alicantinos; y todavía me acercaría al estadio, a insuflar aliento al equipo del que, quizás, espere eternamente, que vuelva a representar los ideales que le hicieron ganarse el cariño de una ciudad.

Me resisto a no tener un equipo local del que hablar (aunque sea mal, como dice la Pantoja) con los amigos en un bar, en las conversaciones virtuales…Me resisto a no pasar frío o calor en una grada, a no tener una falta que pedir, un penalty que reclamar, un gol que celebrar.  Me resisto a no hablar con un extraño, con el que te une una pasión. A no tener unos colores que llevar por las calles. Me resisto a no oler a césped mojado, a no escuchar los cánticos de los fondos, ni el grito de aquel aficionado que siempre vive a flor de piel los partidos. A no ver a los “aguadores” pasando con sus cubos  con bebidas, a esquivar ese montón de pipas, que siempre aguarda en una grada. Me resisto a  no escuchar la narración de un partido por la radio, a no leer la crónica después de un partido, a no hacer una porra con los amigos con el resultado. Me resisto a no criticar a un jugador, o elevar a otro hasta los altares.

Empecé con Machado, y terminaré con Machado: “Mi cantar se vuelve plañir/”Aguda espina dorada (blaquiazul, en este caso)/ quién te pudiera sentir/en el corazón clavada”.

Qué grande sería nuestra pérdida si el Hércules desapareciera. Macho Hércules

 

Publicado en Puerta Cero el 13 de Octubre de 2013

La temporada pasada, yo escribí para esta misma casa, un artículo llamado “Anatomía de un asesinato”, que paso a reproducir a continuación:

 

“Allí estaba, 90 años de historia postrados en la mesa de autopsias. Hay que reconocer, con todo, que era la primera vez en años, que se le veía sereno, como si todo el sufrimiento por el que había atravesado, no hubiera existido nunca. Me extrañaba verlo así.

El informe de la policía era claro: varios autores

Me acerqué a comprobar las heridas. La policía tenía razón, en mayor o menor medida todos contribuimos en esta muerte.

Allí estaba la puñalada que lo mató. La del poder, la del orgullo. La del “a ver quien mea más lejos”. La que le asestaron aquellos que lo secuestraron y torturaron, hasta que se quedaron sin rehén por el que pedir un rescate. La que le asestaron aquellos que le utilizaron para hacerse más ricos, a costa de empobrecerlo. La que le asestaron los que comerciaron de forma negligente con los sentimientos de toda una ciudad. Muchos dirán que el fútbol no es más que un negocio, y en parte tendrán razón, pero en el fútbol, a diferencia de otros, hay sentimientos e ilusiones en juego, la que le asestaron los que hicieron de ellos, su cortijo.

Cerca del corazón había otra herida, no mortal, pero quizás dolió más que la anterior, porque me hizo darme cuenta de que yo, como muchos, en cierta forma, también era culpable. Su autoría no tenía dudas. Era la que le asestaron los que no entendieron los proyectos austeros. La que le asestaron aquellos del “no me abono hasta que suba”, o los de “este año rompo el abono”. Los que no salieron en su defensa cuando pudieron hacerlo. Los que callaron cuando tendrían que haber hablado, o los que hablaron cuando tendrían que haber callado. La que le asestaron aquellos del “yo soy más herculano que tú”, en lugar de sumar esfuerzos.

La conclusión es clara: ¿Quién mató al Hércules Cf?..Fuenteovejuna, señor.

Una luz se cuela por una rendija de mi persiana y me despierta, una lágrima está recorriendo mi mejilla. La sala de autopsias, se vuelve de pronto familiar, hay un escritorio y una mesilla de noche. Es mi habitación,  y me doy cuenta de que todo era una pesadilla, de que todavía hay esperanza…aun así parecía tan real. Macho Hércules”

 

Es curioso lo que pasa en este club porque, después de una temporada, la situación, no ha variado ni un ápice. El equipo deportiva, y económicamente sigue en la cuerda floja, y lo que más duele es que nadie levanta la voz, ni tan siquiera para protestar por todo por lo que estamos pasando, por lo que puede decirse, que socialmente está muerto, por el desgaste continuo, al que el aficionado ha sido sometido. Lejos de ello, aparecen artículos, en una prensa que aspira a ser considerada seria, defendiendo de manera ambigua la gestión del máximo acreedor, viniendo a  decir, básicamente, que sí, que vale, que ha gestionado muy mal, pero que no tiene la culpa de que la pelotita no quiera entrar, o que seamos una madres en defensa..qué equivocado, y qué argumento tan extremadamente simplista, y lo peor, es que ese artículo, puede que sea reflejo de que mucha gente opine, sin darse cuenta de que, la gestión, es la base de todo. La gestión determina que podamos contratar a cuatro centrales en lugar de a dos y dos parches. La gestión determina, que podamos contratar a delanteros de garantía y puñales por las bandas, la gestión, determina, que no tengamos que hacer una plantilla con jugadores cedidos a los que les importa un carajo, lo que suceda esta temporada porque, a la siguiente, ellos ya no estarán para verlo…la gestión, es todo.

No sé cuánto durará esta agonía, pero tengo claro, que el Hércules murió en el momento que dejaron…que dejamos de luchar por él. Ojalá haya tiempo todavía para poder recuperarla pero, sola, la entidad no va a poder hacerlo. Macho Hércules.

 

Publicado en Puerta Cero 30 de junio de 2012

Allí estaba, 90 años de historia postrados en la mesa de autopsias. Hay que reconocer, con todo, que era la primera vez en años, que se le veía sereno, como si todo el sufrimiento por el que había atravesado, no hubiera existido nunca. Me extrañaba verlo así.

El informe de la policía era claro: varios autores

Me acerqué a comprobar las heridas. La policía tenía razón, en mayor o menor medida todos contribuimos en esta muerte.

Allí estaba la puñalada que lo mató. La del poder, la del orgullo. La del “a ver quien mea más lejos”. La que le asestaron aquellos que lo secuestraron y torturaron, hasta que se quedaron sin rehén por el que pedir un rescate. La que le asestaron aquellos que le utilizaron para hacerse más ricos, a costa de empobrecerlo. La que le asestaron los que comerciaron de forma negligente con los sentimientos de toda una ciudad. Muchos dirán que el fútbol no es más que un negocio, y en parte tendrán razón, pero en el fútbol, a diferencia de otros, hay sentimientos e ilusiones en juego, la que le asestaron los que hicieron de ellos, su cortijo.

Cerca del corazón había otra herida, no mortal, pero quizás dolió más que la anterior, porque me hizo darme cuenta de que yo, como muchos, en cierta forma, también era culpable. Su autoría no tenía dudas. Era la que le asestaron los que no entendieron los proyectos austeros. La que le asestaron aquellos del “no me abono hasta que suba”, o los de “este año rompo el abono”. Los que no salieron en su defensa cuando pudieron hacerlo. Los que callaron cuando tendrían que haber hablado, o los que hablaron cuando tendrían que haber callado. La que le asestaron aquellos del “yo soy más herculano que tú”, en lugar de sumar esfuerzos.

La conclusión es clara: ¿Quién mató al Hércules Cf?..Fuenteovejuna, señor.

Una luz se cuela por una rendija de mi persiana y me despierta, una lágrima está recorriendo mi mejilla. La sala de autopsias, se vuelve de pronto familiar, hay un escritorio y una mesilla de noche. Es mi habitación,  y me doy cuenta de que todo era una pesadilla, de que todavía hay esperanza…aun así parecía tan real. Macho Hércules

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