Cuando mis amigos y yo fundamos este blog, nuestra intención era reunir toda la información de interés en torno a África y hacerla asequible para los lectores de habla hispana y portuguesa. Dentro de nuestros objetivos estaba crear un genuino interés en el continente africano a través de la formación de una audiencia, entre la que nosotros mismos nos incluíamos. Partimos este blog para descubrir juntos aquel enorme continente que alguna vez estuvo unido al nuestro y que hasta ese entonces era un completo desconocido.
Hoy las cosas han cambiado para todos. No me detendré a enumerar las causas, siendo la más reciente de todas, la irrupción de la IA, que ha vuelto casi absurdo el ejercicio compilatorio, así como también el ensayístico, ese que pretendimos alguna vez desarrollar aquí y que por cuestiones circunstanciales no pudo llevarse del todo a cabo. Circunstancias de la vida adulta que hicieron imposible compatibilizar una actividad como esta, que requiere de una inversión de tiempo considerable.
La pregunta que surge, inevitable, y que por cobardía o desidia he eludido durante largos años, dice acerca del sentido de continuar. ¿Por qué continuar? Continuar por simple porfía, por tratarse precisamente de un pasatiempo en extinción este de escribir textos que nadie lee. Pero, ¿Para qué? Para hacer presente que aún existimos, un par de sujetos que despilfarran su tiempo escribiendo textos que la AI podría generar en cosa de segundos. Para no permitir que nuestro cerebro se desentrene. Para no olvidar que alguna vez fuimos seres creativos. Para recordarnos que alguna vez tuvimos pasatiempos y que hasta eso nos han intentado arrebatar, con mucho éxito en la mayoría de los casos.
A día de hoy, alejada de Latinoamérica, he conocido de cerca la diáspora africana. África dejó de ser ese continente inaccesible que me fascinaba y que añoraba descubrir. Hoy veo de cerca la realidad de decenas de africanos que buscan una nueva vida en el primer mundo y la mayoría de ellos son personas que me ha permitido constatar que nuestra fascinación por África, aquella que intentamos compartir a través de este blog, estaba justificada.
Para terminar, y sin mucho más que declarar, dejo la puerta abierta a todos aquellos que quieran resistir junto a nosotros y estén dispuestos a colaborar con textos, música, fotos, videos.
Un abrazo y hasta pronto.
*Imagen de niño con su dibujo de The Notorious B.I.G.

