Hotel Abismo
De las calumnias y el sabotaje a las iniciativas solidarias del EZLN
Javier Hernández Alpízar
Dice Jacobo Dayán que “nunca dejamos pasar una oportunidad de dejar pasar una oportunidad”. Y parece ser la anunciación de un sino trágico: como los personajes de la película de Hitchcock, Los pájaros, cuando los que han visto el extraño fenómeno de que los pájaros atacan a los humanos se refugian en una bar y lo cuentan a todos los circunstantes, éstos simplemente lo niegan diciendo que es imposible. Hoy parecemos un país y un planeta como el de esa película: la naturaleza empieza a alterarse, cada vez más peligrosa y violentamente, pero quienes lo niegan gobiernan y son los dueños del dinero y de las armas. En cambio, los defensores de la Madre Tierra, son asesinados, como Samir Flores Soberanes en Morelos, en estos nefastos tiempos de “progresismo” a la mexicana.
Es una bocanada de oxígeno, la iniciativa de los zapatistas mayas de Chiapas de viajar a la ciudad de México (y probablemente a otras ciudades o lugares) para abrazar y escuchar a las Familias Buscadoras, en tiempos en los que hasta la ONU se arrugó y decidió no abordar el tema de la profunda crisis de derechos humanos por los 135 mil desaparecidos en México (caso único en el mundo). Es el segundo capítulo de su Gira por la Vida, que ya tuvo su inicio en la Europa Insumisa hace cinco años. Hoy es la Gira por la Vida, Capítulo México.
Sin embargo, a pesar de la respuesta positiva de muchos colectivos y Familias Buscadoras, de oenegés de derechos humanos, organizaciones y colectivos solidarios, y de músicos y otros artistas, más allá incluso de las redes de apoyo al Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Congreso Nacional Indígena, hay una estrategia de zapa contra la iniciativa, al menos en dos aspectos. Uno es el silencio, del gobierno y la clase político-empresarial-militar gobernante; y otro es una gran campaña en redes digitales de revivir las vejas calumnias e inventar nuevas, aunque sean inverosímiles, pero repetidas por haters, trolls, bots e idiotas útiles como estrategia goebbelsiana de repetir una mentira mil veces para darle apariencia de verdad o de mentir de manera lo más escandalosa y estridente posible para ensuciar las aguas y generar un escepticismo cínico y el alejamiento de los más.
La estrategia no es casual, empezó desde el alzamiento armado de 1994 saludado por una de las peores editoriales de La Jornada, con una distinción entre una cúpula de profesionales de la violencia y una masa inocente de indígenas llevados por la miseria y la desesperación. Jamás pidió disculpa la editorial de La Jornada por tan racista y disparatado “análisis”. Luego el mismo discurso fue usado por Salinas de Gortari. Y no estoy acusando a La Jornada de haber asesorado a Salinas, ni a Salinas de haber plagiado a La Jornada: era simplemente la reacción conservadora ante lo inquietante y sorpresivo del alzamiento indígena.
Luego la derecha panista y los liberales (Letras Libres, Nexos, etcétera) comenzaron a extender teorías conspiratorias para tratar de negar la innegable legitimidad de un movimiento indígena subversivo y masivo: peroraban que Samuel Ruiz era el poder detrás de alzamiento.
Lo zapatistas sortearon muy bien esa primera ola de contrainsurgencia del PRI, el PAN y los intelectuales liberales-conservadores. Pero ha sido más atacado y calumniado por los de la supuesta izquierda (PRD, obradorismo, Morena) sobre todo desde que publicó la Sexta Declaración de la Selva Lacandona e inició, en 2006, la Otra Campaña.
Las calumnias de columnistas como Jaime Avilés, Octavio Rodríguez Araujo, Julio Hernández (Astillero) o caricaturistas como El Fisgón, cuyas insinuaciones cobardes terminaron por sembrar (sin duda con ayuda de los bots infaltables en la contrainsurgencia mediática), la teoría conspiratoria más ridícula: que Salinas está detrás del EZLN. Calumnia que van contra el hecho histórico de que el alzamiento zapatista del 1 de enero de 1994 arruinó para siempre la carrera de Salinas e impidió que pasara la historia como el Gorbachov mexicano. Nunca se recuperó Salinas de ese golpe, y el PRI tampoco, pues su caída solamente fue cuestión de tiempo, apenas seis años después perdió la presidencia, y un poco antes, la gubernatura de la ciudad de México.
Sin embargo en tiempos de posverdad, los calumniadores profesionales tienen banda ancha y tiempo aire: Julio Astillero invita a su programa al intelectual orgánico obradorista Lorenzo Meyer y le pregunta por este fenómeno de que cada vez que reaparece el EZLN lo acusan de ser una creación del PRI. El Dr. Meyer contesta que se trata de una obvia calumnia que solamente delata que quien la profiere carece de argumentos. Sin embargo, el título del video en YouTube no destaca a respuesta de Meyer: “acusaciones de priismo contra el EZLN son una calumnia”, sino que destaca la pregunta. “¿Es el EZLN una creación del PRI?”. Astillero se puede esconder detrás de que es una pregunta y no una afirmación, pero en YouTube, además de atraer la morbosa promoción algorítmica, sigue el método goebbelsiano-morenista: “calumnia, que algo queda”. Cuando apareció la Sexta, Astillero no criticaba al EZLN en su columna abiertamente, pero al final, en sus “Astillas”, pegaba opiniones calumniosas que le habían llegado por correo, con acusaciones al EZLN basadas en falsedades y dejadas así, sin aclaración.
Ahora las campañas suelen buscar un tema sensible y atacar al opositor justo donde tiene su fortaleza moral: a una periodista como Marcela Turati, que escribe sobre víctimas, la acusan penalmente de ser victimaria en un caso emblemático, San Fernando. No solamente es uno de los ataques a la libertad de expresión usuales en los gobiernos actuales, sino que acusan a la periodista justo de hacer lo contrario a lo que su ética periodística defiende. Intentan anularla en el espacio público, por fortuna, sin éxito.
Así, al EZLN, uno de los pocos movimientos sociales de masas que ha exhibido públicamente su apoyo solidario horizontal al pueblo palestino, y que ha llamado al genocidio por su nombre, con todas sus letras, twitteros y toda clase de trolls, bots y tontos (y tontas) útiles los acusan de no solo lo falso, sino lo inverosímil: “apoyar a Israel”. La mentira es tan obvia y tan gorda que precisamente por eso la eligen: para la propaganda fascista, mientras más grande y escandalosa sea la mentira: mejor, porque desestabiliza más, genera más confusión, furia, reacciones airadas. Los propagandistas de la contrainsurgencia no necesitan que les crean, les basta con sembrar la duda, la confusión, y el ruido.
Justo cuando las Familias Buscadoras han encontrado un oído y un corazón dispuesto a escucharlas y acompañarlas, con respeto, solidaridad, horizontalidad, los haters meten ruido para desviar la atención de esta iniciativa ética vital y urgente.
Por fortuna, al menos eso parece, el ruido no puede cancelar lo valioso de la iniciativa zapatista y la importancia de la legítima demanda de las Familias Buscadoras. Por el contrario, ha servido para rememorar que siempre el EZLN ha tenido una clara y contundente postura de apoyo al pueblo palestino y de condena al genocidio, bajo sus principios como solidaridad con el agredido y no con el agresor. (Por cierto, la 4t no quiere a los zapatistas, pero plagia sus frases como “Mandar obedeciendo” o Para todos todo, nada para nosotros”.)
Por otra parte, se ha evidenciado la inconsistencia política de los trolls antizapatistas que atacan a un actor político abiertamente pro-palestino como es el EZLN al tiempo que apoyan al gobierno de una presidenta y el expresidente morenistas que no han hecho lo que mínimamente debía hacer un gobierno decente: romper relaciones con Israel.
No obstante, sigue siendo sintomático que quienes se dicen de izquierda, en lugar criticar a la oligarquía o promover un boicot a empresas con capital mexicano que participan apoyando a Israel, en lugar de exigir a su gobierno que rompa relaciones con Tel Aviv y de presionar para impedir el intervencionismo de ese país en México, se dedican a atacar a una de las organizaciones que ha expresado públicamente su apoyo al pueblo palestino, y que hoy lo comienza a organizar hacia las víctimas de la violencia en México. Ahí queda en la cuenta de estos haters goebbelsianos.



