Temporamental
Escrito en febrero de 2013
Balcarce es una ciudad que queda a 65 km. de la ciudad donde vivo. Balcarce es mi ciudad por adopción, que más decirles que es donde viven mis amigos y la familia que me adopta como uno más cuando voy. Este fin de semana fui a celebrar un casamiento de dos personas muy queridas y el cumpleaños de mi musa inspiradora. El finde de once puntos. Pero ahora les cuento como me recibió mi ciudad…
Mar del Plata a las 14:30 hs
#Novio, como cada vez que me doy a la fuga, me fue a buscar a la terminal. Cuando todavía estaba en viaje recibí su mensaje: “Comiste? Te espero si no”. No había almorzado
-A donde vamos?
-A casa
-Pero hay que comprar comida
-Con lo caro que esta todo… y para comer cualquier cosa, vamos a mc
-Es el último fin de semana que como así… te aviso
Nos fuimos a mc, estacionamiento lleno. Cosa que me pareció irónica, ya que el local de comidas estaba vacío
-Todos los que están en la playa estacionan acá
Estacionó a dos cuadras y llamé a mi mamá mientras íbamos al local
-Donde estas?
-En la playa
-Ah… te iba a decir que te llevaba comida
Entramos al local: “chicos que van a pedir?”… “Dos bigmac”… “agranda el combo” BLA BLA BLA. Llama mamá
-Que vas a hacer?
-Estoy en mc
-Ah, los iba a invitar a eso… se pierden que les pague, jodanse
Corta el teléfono. Nos sentamos a comer
Novio:- Mira como se esta nublando
Suena el teléfono, mamá nuevamente
-Me compras una hamburguesa cuando termines de comer y me la llevas a casa?
-Ok
De nublado paso a lluvia, de lluvia a pequeños granizo y vientos. La gente se empieza a parar por que la tormenta se empezaba a enojar. El granizo empezó a ser piedras y la tormenta se empezaba a sentir en el techo de chapa.
Mi acompañante largo la hamburguesa y salió corriendo sin decir nada. En ese instante llama mi mamá
-Hola
Nada. Corté
Llama
-Hola
Nada
-HOLA
Corté. Y así unas siete veces. Las sillas de afuera del local empezaron a volar, me di vuelta y dentro del local también llovía. Agarré la gaseosa de Novio (no se por que) y salí. Mientras estaba saliendo me llama
-Tengo el auto hecho mierda
-Que?
-Tengo el auto hecho mierda
-No, para… en serio
-TENGO EL AUTO HECHO MIERDA
Salí corriendo bajo la lluvia y las ojotas se me trababan. Largué la gaseosa me saqué las ojotas y corrí sobre las piedras, el pasto y el asfalto descalzo… solo para encontrar a la persona que menos quería ver así de mal, junto a lo que mas esfuerzo y cuidado le ponía, después de mi… claro.
Parabrisas destruido, luneta destruida, techo abollado. Eso por un lado, y por el otro… “y mamá?”
La última vez que hablé estaba saliendo de la playa, claro estaba que las piedras la habían agarrado. Nos fuimos rápidamente para mi casa. En el camino calles inundadas, auto que había… parabrisas que no había mas.
Autos que en el afán de “escapar” chocaban por las calles y gente desde las casas que le gritaba a los autos desde abajo por “hacer olas” con su pasar.
Llegado a casa mamá no estaba. Pero logré comunicarme con mi hermana que si había podido hablar con ella
-Esta bien ella, pero espera verla llegar…
En ese mismo momento la vi llegar a ella, a la luneta de su auto no. Me relajé cuando la vi y la abracé por todo el susto que pasé. Tener que ir a entrar el auto a la casa de novio fue una aventura aparte. Las calle de inundadas pasaban a ríos, se paró el auto y bajamos a empujar, agua hasta la rodilla… nuevamente descalzo por la ojotas. Pero misión cumplida al fin.
La ciudad parecía una escena de “El día después de mañana”, hasta choques de colectivos con autos.
“El día después de mañana” es hoy, parabrisas y lunetas se arreglan, ropa se seca, sin embargo hacer todo eso mojado y con frío… pero con las mis manos y las de novio que no se sueltan no lo deshace nada.
Tanto como lo que no te mata te hace mas fuerte… la tormenta que no nos separa nos une más.


