Volvimos de las vacaciones - largas por cierto - con el cansancio ambiguo de lo vivido y lo pasado, alguien se reencontró con sus hermanos la más niña de las niñas con sus juguetes la abuela con sus plantas un poco secas, yo ni siquiera me encontré a mi mismo, no en los cajones que esperaron semanas en silencio, no en los bolsos alborotados con fondos de recibos arrugados y arena y ecos del mar en caracoles.