REGIMEN Y GOBIERNO
El régimen y gobierno de Villa Real se confió a su Concejo, compuesto como los demás de Castilla de sus alcaldes, regidores, elegidos por el pueblo, y demás oficiales de justicia o cargos concejiles, designados por el Ayuntamiento. No podía ser regidor ningún converso, ni caballero o comendador de la Orden de Calatrava y en el siglo XVI se declara ser todos de limpia generación, lo que da a entender, hallarse establecida la Limpieza de sangre. A la creación de los Regimientos perpetuos adquiridos a título oneroso y con opción al salario de mil maravedís anuales llegó a juntar este Ayuntamiento diez y ocho, lo que unido a los otros gastos, constituía para la hacienda municipal una carga insoportable.(1) Varias veces decretaron los Reyes su extinción, especialmente en el siglo XVII, cuando la expulsión de los moriscos junto con las epidemias y calamidades públicas redujeron tanto y empobrecieron a esta ciudad; pero unas veces ellos mismos la quebrantaban y las más, como la supresión había de ser por muerte, eludían la Ley, renunciando en favor de sus deudos, haciendo así inútil disposición tan provechosa. Dificultaban también la marcha administrativa del concejo, dejando de asistir a las sesiones, por lo que, se acordó la paga del salario con exacta relación a las sesiones que asistían.
Los alcaldes vieron mermadas sus atribuciones por los Corregidores, que nombró aquí la Corona desde el siglo XIV, cuyo sueldo varió desde 24.000 maravedís, que les asignó Enrique III. El Corregidor tomaba también el nombre de Juez de residencia, presidiendo por aquel concepto las sesiones del Concejo, y por éste, juzgaba en 1ª Instancia de los negocios civiles y criminales, nombrado los alguaciles y demás ministros de justicia. Después se creó la Alcaldía mayor, en quien delegaba las funciones judiciales. En los primeros años del siglo XIX vemos reconcentrados en una persona los cargos de Jefe político, Corregidor y Alcalde Mayor con el sueldo de 36.000 reales y de 3.650 su secretario.
CAPITALIDAD
“Don Carlos…Visto por los de nuestro
Consejo de Hazda. En sala de millones por decreto de veynteydos de este
presente mes de febrero -1679- mandaron despachar una Provisión en declaración
de ser Caveza de Tesorería de Millones del Campo de Calatrava la dha Ciudad de
Ciudad-Real.” Preparó esta providencia el terreno para ser elegida capital, al
crearse por los años 1691 la Provincia de La Mancha, bajo la presidencia de un
Intendente, que asumió por el pronto el corregimiento y había de prestar
fianzas, al tomar posesión de su cargo. A principios del siglo XIX gozaba de la
renta de 40.000 reales, y el Ayuntamiento le dio en todo tiempo casa. La
secretaría estaba dotada con 1.830 reales.
En 14 de mayo de 1740 se concedió a Ciudad-Real la Administración General de la Renta de Tabaco; pero nombrado ministro de Fernando VI el Conde de Valdeparaiso, interesado por la prosperidad de Almagro, logró la traslación de la Capitalidad a esta villa en 1750. Ciudad-Real no cejó ni un solo momento en sus instancias por recobrarla, no lográndolo hasta la muerte del Rey y elevación de Carlos III al Trono de España, el que en su Cédula dada en el Pardo a veinte y ocho de Febrero de 1761, dice: “Visto lo informado por el Consejo de Hacienda. Sala de Millones y lo representado en contra por Almagro vine en que se pasase a Ciudad-Real la Intendencia con las oficinas correspondientes de Rentas desde primero de Enero de este presente año, agregándose al Intendente el corregimiento, y nombrado Gobernador para Almagro.” En el aciago periodo de la guerra de los franceses fijaron aquí la capital de la Prefectura de La Mancha, aunque el Prefecto residió ordinariamente en Manzanares. También la Junta Suprema de Guerra(2) tuvo aquí su asiento, y a cuantas gestiones hacía Almagro para reclamar esta categoría, respondía el Ayuntamiento de Ciudad-real con sus contraexposiciones, hojas impresas y todos los medios de propaganda, que estaban a su alcance para sostenerla.
TÍTULO DE CIUDAD
El Infante D. Enrique logró apoderarse del joven D. Juan II, desde Olmedo lo trasladó a Ávila, y desde aquí a Talavera. El Rey mostraba no hacer caso de la injuria, deleitándose sólo en cazar. Con esta calor, dice el P. Mariana, alió del lugar a 29 de Noviembre 1420 y se fue a Montalván, que es un castillo puesto y asentado en un ribazo de tierra casi en medio de Talavera y Toledo a la ribera del río Tajo, de campos fértiles y abundantes. Persuadióle que huyese e hizole compañía D. Alvaro de Luna, que ya por este tiempo estaba apoderado del Rei: otro género de prisión no menos menguada y perjudicial. Llevó mal esto el infante D. Enrique… juntadas arrebatadamente sus gentes, puso cerco a Montalván, bien que no le combatió por tener en este respeto al Rey que dentro se hallaba. Concurrían los grandes para vengar este nuevo desacato… En el entretanto comenzó a sentirse falta de mantenimiento en el castillo, tanto que se sustentaban de los jumentos y caballos y otros manjares sucios y profanos. Al fin por mandado del rey, aunque cercado, y por miedo de los que a su defensa acudieron, a los diez de diciembre se alzó el cerco(3) Los historiadores de Ciudad Real aseguran, que entra las milicias que acudieron en ayuda del rey fue la de esta ciudad por lo que, recibió el título de MUY NOBLE Y MUY LEAL CIUDAD DE CIUDAD REAL, porque “los de Villareal suplicaron al Rey que les hiciese Cibdad, e al Rey plugo dello, e mandó que dende en adelante se llamase Cibdad Real”, dice la Crónica de D. Juan II publicada por el Dr. Lorenzo Galíndez de Carvajal. Así el célebre autor del Centón Epistolario toma el sobrenombre de Bachiller de Cibdad Real y así lo llaman los Reyes en sus diplomas.
(1) Por concesión de
los Reyes Católicos los regidores tenían opción a la 3ª parte de las penas por
transgresión de las Ordenanzas.
(2) Véase la historia
de esta Junta en los Apénd. Núm. 2.
(3) Libro
Vigésimo-Cap. XII-








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