Uno más, y van no sé cuántos. En un periódico de tirada nacional de esos que dan una de cal y otra de arena se han cargado a un periodista por atreverse a discrepar contra el discurso de género, por intentar entender las cosas desde otro ángulo y atreverse a mirar un poco más allá de lo que la limitada visión del género nos impone. En el artículo censurado, al parecer el columnista plantea que un acto de violencia extrema, totalmente reprobable y que merece la más enérgica condena, puede ser realizado por un chico normal, apuntándose a la idea de que no es necesario estar loco ni ser un psicópata, sino que en un arrebato uno puede perder el control y ejercer violencia contra otra persona, en este caso una mujer que ha decidido romper la relación y que además le informa de que no era el padre del hijo que ella esperaba. La reacción y la frialdad con la que la llevó a cabo fueron horribles, pero no estamos juzgando eso ahora. Juzgamos la falta de permisividad de la sociedad con los com...
Las relaciones entre hombres y mujeres vistas desde otro ángulo