Hace muchos años, mientras escribía “Todo por ellas” en cualquiera de sus variantes, tenía la costumbre de publicar entradas en el blog. Era la época en que a los internautas les gustaba juntar letras, todavía quedábamos algunos de la época en que se leía en papel, y no teníamos la necesidad de escuchar y ver movimientos mientras la información nos entraba por los ojos. Ha pasado mucho tiempo desde aquello, ahora sólo pongo enlaces a las noticias que se van produciendo y que nos hablan de aquello que antes llamaban “discriminación positiva”, la persistencia del principio de “por ellas, para ellas y de ellos” que tan en boga estuvo en la época de Zapatero y que afortunadamente va perdiendo fuerza. Hoy, catorce años más tarde de la publicación de la última versión de “Todo por ellas”, muchas cosas han cambiado, y los hombres tenemos más derechos de los que teníamos antaño aunque nos quede un largo camino por recorrer. Acabar con ese dinosaurio arrollador del feminismo radical es una tar...
Las relaciones entre hombres y mujeres vistas desde otro ángulo